
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una de las figuras más importantes de la izquierda mexicana y referente de la transición democrática del país, fue despedido este jueves 29 de octubre en el Panteón Francés de la Ciudad de México, tras fallecer la noche del miércoles a los 92 años. Familiares, ciudadanos y representantes de distintos partidos políticos acudieron al funeral para rendir homenaje a su trayectoria.
La ceremonia tuvo carácter privado, aunque la familia recibió a personas que se acercaron para expresar sus condolencias. Entre los asistentes estuvieron la presidenta Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, y funcionarios, exfuncionarios y figuras políticas que reconocieron la influencia del ingeniero en la vida pública nacional.
A su llegada, la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, expresó el alcance de la pérdida al señalar que “no serán suficientes todos los homenajes” para reconocer su trayectoria. La presidenta Sheinbaum, por su parte, destacó que el legado de Cárdenas está vinculado con la honestidad y la construcción de una democracia que nace del pueblo. <Cite refs={[“turn351089search1”,“turn351089search10”]}/>
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, Cuauhtémoc Cárdenas construyó una carrera política que marcó un antes y un después en la historia contemporánea de México. Fue gobernador de Michoacán y se convirtió en una figura central de la oposición al sistema político dominado durante décadas por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En 1987 se separó del partido junto con otros dirigentes para impulsar la Corriente Democrática, movimiento que abrió paso a una nueva etapa de organización política de izquierda. Un año después contendió por la Presidencia de la República en una elección marcada por fuertes cuestionamientos y denuncias de irregularidades, episodio que permanece como uno de los momentos decisivos de la lucha por la apertura democrática en el país.
Posteriormente, participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en 1989, y volvió a competir por la Presidencia en 1994 y 2000. En 1997 logró un triunfo histórico al convertirse en el primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante voto popular. Ese mismo año, el PRI perdió también su mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, en un avance significativo para el pluralismo político. <Cite refs={[“turn351089search1”,“turn351089search13”]}/>
Tras conocerse su fallecimiento, distintas figuras políticas de México y América Latina expresaron sus condolencias y destacaron su contribución a la vida democrática. El expresidente Andrés Manuel López Obrador lo recordó como un precursor del movimiento democrático y reconoció la vigencia de sus ideales.
La despedida de Cárdenas reunió a distintas generaciones de políticos y ciudadanos que reconocen en su trayectoria una pieza fundamental para entender la transformación del sistema político mexicano. Su legado permanece ligado a la exigencia de elecciones competitivas, la pluralidad y la participación ciudadana.









