Huracán Wilma: Cancún recuerda 21 años del ciclón que devastó Quintana Roo

A 21 años del paso del huracán Wilma, Cancún y el estado de Quintana Roo recuerdan uno de los fenómenos meteorológicos más destructivos de su historia. El ciclón, que impactó la región en octubre de 2005, dejó severos daños en viviendas, hoteles, comercios, infraestructura y playas, además de afectar durante días los servicios básicos y la actividad turística.

Wilma tocó tierra en Cozumel el 21 de octubre de 2005 y posteriormente afectó el norte de Quintana Roo. Durante su trayectoria por el Caribe alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson y llegó a la región con categoría 4, acompañado de vientos intensos y lluvias torrenciales.

Uno de los factores que agravó sus consecuencias fue la lentitud de su desplazamiento. El ciclón mantuvo condiciones extremas durante aproximadamente 63 horas en la zona, lo que prolongó la exposición de la población y la infraestructura a los fuertes vientos, las precipitaciones y las inundaciones. <Cite refs={[“turn784190search0”,“turn784190search8”]}/>

Las imágenes que quedaron de aquellos días mostraron calles anegadas, árboles y postes derribados, vehículos dañados y establecimientos afectados. En la zona hotelera de Cancún, uno de los principales motores económicos de la región, los daños alteraron la operación de los centros de hospedaje y afectaron la llegada de visitantes.

El impacto económico fue considerable. De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), las pérdidas ocasionadas por Wilma se estimaron en 18 mil 773 millones de pesos. Quintana Roo concentró el 97 por ciento de los daños reportados, y el sector turístico absorbió la mayor parte de las pérdidas en la entidad. <Cite refs={[“turn784190search8”]}/>

La emergencia también obligó a realizar labores de evacuación, rescate y atención a las familias afectadas. La recuperación requirió la participación de autoridades, trabajadores, empresarios y habitantes, quienes contribuyeron a limpiar las zonas dañadas y restablecer las actividades en uno de los destinos turísticos más importantes de México.

A más de dos décadas de distancia, Wilma continúa como un referente para la gestión de riesgos en el Caribe mexicano. Su impacto evidenció la vulnerabilidad de las zonas costeras ante los ciclones tropicales y la importancia de contar con protocolos de protección civil, sistemas de alerta, refugios y planes de evacuación.

Este aniversario también representa una oportunidad para recordar a quienes vivieron la emergencia y reconocer el esfuerzo de las comunidades que participaron en la reconstrucción. Aunque Cancún logró recuperar su actividad turística, las experiencias de 2005 mantienen vigente la necesidad de fortalecer la prevención y la preparación ante futuros fenómenos meteorológicos.

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