
El creciente interés por el bienestar y la salud ha impulsado el consumo de suplementos alimenticios, pero especialistas alertan que muchas personas los utilizan sin la orientación adecuada, lo que puede representar riesgos para su salud.
Expertos señalan que uno de los errores más frecuentes es asumir que todos los suplementos son seguros por ser de venta libre, cuando algunos pueden provocar efectos secundarios, interactuar con medicamentos o generar problemas si se consumen en exceso.
Entre los productos más populares se encuentran proteínas, colágeno, vitaminas, minerales y suplementos para mejorar el rendimiento físico o favorecer la pérdida de peso.
Los especialistas recomiendan evitar la automedicación y consultar a profesionales de la salud antes de iniciar cualquier suplementación, especialmente en personas con enfermedades crónicas, mujeres embarazadas o quienes toman tratamientos médicos.
También destacan que los suplementos no deben sustituir una alimentación equilibrada ni hábitos saludables, ya que su función principal es complementar la dieta cuando existe una necesidad específica.
Ante el auge de estos productos, expertos insisten en la importancia de informarse adecuadamente y verificar la calidad y procedencia de los suplementos antes de consumirlos.









