
Bajo el cielo de una primavera que promete nuevos comienzos, Zoë Kravitz y Harry Styles han confirmado lo que era un secreto a voces: su compromiso. Tras solo ocho meses de una relación que ha cautivado a la cultura pop, el icono británico y la musa estadounidense ya preparan no una, sino dos bodas para celebrar su unión. La noticia llega menos de un mes después de que Styles deslizara en el dedo anular de Zoë un impresionante diamante de talla cojín alargado, valorado en medio millón de dólares. Fuentes cercanas a la familia Kravitz han revelado a Page Six que los planes van a toda máquina: “Sé con certeza que Zoë querría hacer algo en Nueva York por su padre, así que, en cualquier caso, serán dos bodas”, asegura un confidente a PageSix. La idea sería organizar un enlace en Londres y otro en el corazón de Manhattan, posiblemente en el hotel Fouquet’s: “Ella elegiría el centro (Downtown) antes que Brooklyn, porque a él le gusta esa zona y ella lo haría por él”.
Para Zoë, de 37 años, la opinión de su padre, el legendario Lenny Kravitz, es fundamental. Harry, de 32, parece haber superado la prueba con nota. “Zoë organizó el encuentro entre Harry y su padre hace un tiempo. Hicieron toda una presentación. Obviamente, Lenny ama a Harry”, relata la fuente, añadiendo una advertencia sobre la personalidad de la actriz: “Una cosa sobre Zoë es que saldrá con quien quiera, pero si no se llevan bien con su padre, eventualmente quedarán a un lado”.
Afortunadamente, la sintonía es total. Mientras Harry se prepara para su gira mundial Together Together, que arranca este mayo en Ámsterdam, la pareja disfruta de una madurez recién estrenada. Durante su retiro de dos años en Roma, el cantante de Watermelon Sugar aprendió a valorar lo cotidiano: “La ciudad me enseñó a ir más despacio… Recuerdo ir a un café y pensar: ‘No recuerdo la última vez que me senté a tomar un café’”, confesó recientemente al Sunday Times. Sobre su etapa de mayor calma, Harry confesaba con sinceridad: “He decidido no dedicar mi tiempo a intentar corregir o redirigir la narrativa sobre mi vida fuera del trabajo, porque me beneficia positivamente”.
¿Bebés a la vista?
El compromiso parece ser solo el primer paso de un proyecto de vida mucho más profundo. Harry, que recientemente se convirtió en tío, ha descubierto su faceta más familiar: “Mi hermana tuvo un bebé y… estar allí para conocer a mi sobrina mientras crece, me hace ver de forma obvia qué es lo real”. Los allegados al artista aseguran que la paternidad está en sus planes inmediatos: “Él realmente quiere un bebé, se lo ha estado diciendo a sus amigos”.
Esta búsqueda de estabilidad contrasta con su pasado sentimental, que incluye nombres como Taylor Swift u Olivia Wilde. Sin embargo, con Zoë —quien rompió su compromiso con Channing Tatum en 2024— ha encontrado una conexión única. “Zoë es un espíritu libre, muy excéntrica. Es su propia persona y le encanta hacer sus cosas. Harry no intenta detenerla”, explican desde su entorno. “Ella es un espíritu creativo, mientras que él era más centrado, simplemente evolucionaron en direcciones opuestas”, decían en su círculo. Aun así, el actor no ha ocultado su sorpresa ante la noticia, publicando reflexiones sobre cómo “su cerebro y su corazón se divorciaron hace una década«, sobre quién tenía la culpa del desastre en el que se ha convertido.
Pese a los reproches, un confidente de Tatum asegura que, mas allá de todo, “si Zoë es feliz, él es feliz por ella”. Por último, la propia actriz recordó su breve matrimonio con Karl Glusman como algo que, aunque terminó, fue “triste pero hermoso”, demostrando la madurez con la que hoy afronta su futuro junto al cantante británico.
Un anillo que lo sella todo
La pieza de compromiso que luce Zoë, diseñada por Jessica McCormack, ha abierto un fascinante debate en el mundo de la alta joyería. Se trata de un diamante de 12 quilates con engaste de bisel en oro, una joya de autor que apuesta por la elegancia bohemia y que algunos expertos valoran incluso por encima de su precio de mercado debido a su pureza. La joya de Kravitz destaca por su carácter artístico: “El precio, según la pureza, podría alcanzar los 10 o 12 millones”, apuntan los expertos, posicionándolo en el Olimpo de las prometidas mejor enjoyadas del mundo.
Mientras la pareja se prepara para su gran día (o días), el mundo observa con admiración a dos artistas que, tras años bajo los focos, parecen haber encontrado finalmente su hogar el uno en el otro. Como dijo Harry recientemente: “Tuve una conversación real conmigo mismo sobre cómo quería que fuera mi vida… Quiero estar realizado, quiero grandes relaciones, quiero una familia”. Parece que ese futuro ya ha comenzado.









