
El sábado 28 de febrero Alexandra Saint Mleux y Charles Leclerc se dieron el sí en una ceremonia civil en Mónaco tan sólo tres meses después de haberse comprometido. La pareja invitó únicamente a su círculo más cercano a celebrar su matrimonio, mismo que tendrá un evento consecutivo y más grande en un año, según lo que compartieron en redes sociales.
La pareja llegó y salió de la ceremonia en un Ferrari clásico y descapotable, un sello que el piloto de la Fórmula 1 ha hecho suyo. Y tras hacer oficial su matrimonio, el dúo compartió algunas fotografías en redes sociales que rápidamente dieron la vuelta al mundo.
El look de Alexandra Leclerc
Tras haberle dado el sí a Charles Leclerc, la mexicana cambió su nombre en redes sociales aAlexandra Leclercconfirmando su matrimonio con el piloto de la Fórmula 1. Para la ocasión, Alexandra apostó por un vestido hecho a la medida de Paolo Sebastián con un escote off-shoulder y falda en corte sirena que acentuaba su figura. La pieza confeccionada en encaje chantilly contaba con flores y mariposas bordadas a mano cuidando absolutamente cada detalle detrás de la silueta.
Eso no es todo, pues el vestido también contaba con las iniciales de ambos y la fecha de la ceremonia bordados, creando así un diseño única y dedicada a la ocasión. Una pieza que marca el inicio de una nueva etapa para la pareja. La influencercomplemento la silueta con joyas —collar y pendientes de diamantes— de la casa joyera Graff, así como un ramo de lirios blancos que complementó a la perfección el romántico vestido.

El arreglo de Alexandra
La también curadora de arte compartió en sus historias de Instagram que ella misma se maquilló para la ceremonia, un maquillaje natural y con acabado luminoso. Mantuvo las sombras de sus ojos en tonos cafés y ocres, así como un delineado tipo cat-eye discreto. La decisión de hacerlo ella misma representa un parteaguas en el mundo nupcial, puesto que cada vez vemos a más novias apostar por hacer su propio maquillaje y mantenerlo minimalista, contrario al full glam que alguna vez dominó la industria.
En cuanto al peinado, se decantó por un slicked back bun, una apuesta pulida y sofisticada que reinterpretó con ayuda de Laurie Zanoletti, su hairstylist de confianza, quien agregó pequeños toques florales en la parte trasera del moño, logrando un acabado etéreo y romántico.









