Verdeliss (39) supera el reto y corre 24 horas seguidas en cinta: «Ocupé mi cabeza viendo series como ‘Stranger Things’ para distraerme»

Estefanía Unzu, más conocida como Verdeliss, lo ha vuelto a hacer. Nos ha vuelto a sorprender. Y nos ha dejado con la lengua fuera y las piernas tiritando solo de pensar en lo que ha conseguido. A esta deportista nada le para. Si se le propone un reto que al resto de los mortales nos parece imposible, ella no se amilana y va a por ello. Y lo sorprendente: ¡Lo consigue! 

En esta ocasión ha aceptado el desafío y ha cumplido  24 horas corriendo en cinta. Total: 254 km recorridos en un día (la distancia aproximada de Madrid a Burgos). Esto no lo consigue cualquiera. Ni Forrest Gump. 

Para lograrlo, hace falta disciplina, muchas ganas, fuerza de voluntad y, sobre todo, una buena preparación, tanto física y mental. Y no solo el ‘pre’ importa. Cómo recupere tras la prueba también es importante. 

Pero dejémonos de preliminares y preguntémosle a ella cómo ha logrado dejarnos con la boca abierta. 

Estefanía, ¿cómo te preparas para un reto semejante? 

Para mí, la preparación va mucho más allá de lo físico. Entreno resistencia y también hago sesiones largas en cinta para acostumbrarme a estar horas continuas en movimiento. 

En retos anteriores me he saboteado por frustración, así que esta vez trabajé mucho la mente: visualización, concentración y constancia. La preparación mental es igual de importante que la física; entreno paso a paso para no dejar que el cansancio o la frustración me puedan.

Alimentación, ¿alguna comida en especial antes del una prueba así? 

Inicialmente, planeé comer cada 40 minutos aproximadamente y solo paraba para ir al baño, cada 3 horas más o menos. Opté por alimentos que ya sé que me funcionan, fáciles de digerir y que me mantuvieran con energía constante, y aunque no suele apetecerme, esta vez las gominolas han sido lo que más me pedía el cuerpo. 

La clave fue mantener la alimentación estable durante todo el reto para que el cuerpo y la mente no tuvieran bajones de energía.

Calentamiento, ¿Hay trucos que quieras compartir?

Yo suelo empezar muy suave, moviendo el cuerpo y desperezando las piernas. No me gusta hacer nada intenso porque sé que luego vienen horas y horas. 

Me tomo mi tiempo para entrar en ritmo, estiro un poco y voy sintiendo cómo responde cada músculo. Es como decirle al cuerpo: “Tranquila, podemos con esto, paso a paso”.

Por supuesto, prepararse mentalmente para algo tan desafiante es muy importante, ¿cómo entrenas la motivación, la constancia, el no dejarte vencer por el cansancio? 

En este reto,  como decía, la mente fue lo más importante. Dividí el tiempo en bloques pequeños para no pensar en las 24 horas completas. 

Me apoyé en la disciplina más que en la motivación, porque la motivación sube y baja, y ocupé mi cabeza viendo series como Stranger Things para distraerme y mantener la mente ocupada. 

¿Cómo te sientes cuando participas en retos que te pongan tan a prueba?

Hasta las 12 horas todo iba muy bien: algo adolorida, pero no agotada. Después sí que empezó a costarme más, sobre todo por el dolor en las piernas, debido al impacto repetitivo constante. 

Me sentí muy observada, lo cual aumenta la presión, pero el apoyo de la gente que se paraba a darme ánimos y sobre todo de mi marido, fue fundamental para seguir. 

La sensación de perseverancia y de luchar con tu propia mente hace que al terminar te sientas muy orgullosa.

Ya que mencionas que estabas algo dolorida, supongo que es muy importante llevar un buen calzado … 

Es fundamental. Como te decía antes, cuando llevas tantas horas y el impacto es constante, unas zapatillas cómodas, estables y con buena amortiguación no solo hacen que puedas continuar, sino que también protegen tus articulaciones y te ayudan a mantener una postura correcta. 

Con un buen calzado, el cuerpo sufre menos y la mente puede concentrarse en seguir adelante. Las KIPRIDE MAX fueron mi gran aliado. 

Finalizada ya la prueba, ¿qué haces para recuperarte?

Lo primero es descansar… Por supuesto seguir con la hidratación y aportar nutrientes para ayudar a la recuperación muscular. Después haré estiramientos y los próximos días un descanso activo: caminatas suaves, y bajar la carga de entrenamiento. Escuchar al cuerpo es clave; no se trata solo de descansar, sino de recuperar progresivamente.

¿Cómo te sientes tras haberlo finalizado?

Cansada, sin duda, pero con un orgullo enorme. Saber que pude mantener la concentración, no dejarme vencer por la frustración y superar el reto me da una sensación de logro que va más allá del físico. 

Terminarlo me llena de confianza y me recuerda lo que podemos conseguir cuando la mente y el cuerpo trabajan juntos. 

Deja un comentario