
Un joven de 22 años, perdió la vida en su afán de tener experiencias sexuales con sus mascotas.
David Brown, tuvo sexo con su anaconda y debido a eso, el joven falleció.
Uno de sus amigos cuenta que sabía de las prácticas sexuales de su amigo.
“Siempre me dijo que no le hacía daño a nadie y que los animales amaban tanto el sexo como a los humanos, que era algo consensual. ¿Quién soy yo para juzgar?”
Se dice que el joven ya había acudido en octubre de 2016 a urgencias, luego de que uno de sus roedores le perforara accidentalmente el ano y masticara su vía intestinal.
El estado de Florida, donde viviá David, prohíbe la bestialidad pero no el sexo oral ente humanos y animales.









