
Una condena de nueve años y medio tendrá que enfrentar Lula da Silva, por crímenes de corrupción emitida por el juez de la 13ª Corte Federal de Curitiba.
El expresidente de Brasil de 2003 a 2011, es acusado de corrupción activa y pasiva, además de lavado de dinero.
El procurador del Ministerio Público Federal, Deltan Dallagnol, señaló en una entrevista que el expresidente es “el comandante máximo” de los crímenes de corrupción y lavado de dinero de la operación Lava Jato.
La policía sospechaba que Lula pudo aceptar el lujoso departamento a cambio de beneficiar a la constructora OAS con contratos de Petrobras.
Ante esto, el expresidente ha rechazado en varias ocasiones cualquiera implicación en la trama Petrobras.









