
Como preámbulo al Juego de Estrellas 2017 de esta noche en el Marlins Park de Miami, ayer se celebró uno de los eventos de mitad de temporada más esperado por los aficionados: el derby de jonrones.
A diferencia de años anteriores, en los que el evento estaba cargado de peloteros con vasta experiencia, el de ayer fue uno en el que el talento emergente tuvo la oportunidad de exhibir su poder con el bate y regalar emoción al público.
Y eso se evidencia en lo que fue la media de edad del certamen que buscaba a un nuevo rey de los vuelacercas, 26,3 años, la más baja desde su creación.

También contó con nuevo formato, con cuatro llaves de parejas que se enfrentarían entre sí, y el que terminara con mayor numero de cuadrangulares después de 4 minutos avanzaría a la siguiente ronda; y quien fuese capaz de conectar al menos dos estacazos de 440 pies o más tenía la oportunidad de sumar un bono de 30 segundos a su actuación.
La casa de los Marlins de Miami gozó probablemente de uno de los festivales más emocionante de los últimos años. Alta cantidad de batazos y competencias reñidas marcaron la pauta, aunque al final Aaron Judge cumplió con los pronósticos y terminó como el máximo monarca de los jonrones.
Giancarlo Stanton, campeón defensor, no pudo ser profeta en su tierra y quedó eliminado en la primera fase a manos del dominicano Gary Sánchez 16 por 15.
El otro local, Justin Bour, montó un espectáculo con 22 batazos en la vuelta inicial, pero fue la primera víctima de Judge, que con 24 lo dejó en el camino.
Miguel Sanó eliminó con lo justo a sus dos primeros contrincantes, Mike Moustakas y Gar Sánchez, por idéntico score de 11-10; sin embargo, en la gran final no pasó de la decena de jonrones, lo que dejó a Judge la mesa servida para que sin inmutarse conectara 11 en la última etapa y sentenciara la victoria.
El “Juez”, como le apodan por la traducción de su apellido al castellano, se convirtió en el cuarto miembro de los Yanquis de Nueva York en alzarse con la corona, emulando lo hecho por Tino Martínez (1997), Jason Giambi (2002) y Robinson Canó (2011).
Cody Bellinger, llamado a ser otro de los candidatos a quedarse con el título, no pudo vencer a Judge en las semifinales.









